Testimonio de fidelidad al sábado en los estudios

Inter-American September 14, 2022

En muchos lugares no es posible acceder fácilmente a la educación adventista desde el jardín de infancia hasta la enseñanza superior. Así que muchos ex alumnos de la educación adventista necesitan buscar otras instituciones para continuar sus estudios y al mismo tiempo con el reto de mantenerse fieles a Dios y de seguir los principios de la fe adventista. Ellos deben hacer, entonces, una decisión personal por los principios y valores cristianos. La observancia del sábado, como lo indica el 4º. Mandamiento (Éxodo 20:8 al 11), resulta crucial en la conversión genuina de los creyentes cuando llega el momento de decidir.

Donde vive Roberto no hay un colegio adventista por lo que los adolescentes que desean continuar sus estudios secundarios deben trasladarse a un colegio adventista con internado o inscribirse a la única escuela secundaria pública del pueblo. Roberto, no puede salir aun de casa y se inscribe en esa escuela pública pero no enfrenta el problema solo porque su papá, un fiel adventista, hace los arreglos oportunamente para obtener el permiso de no asistir ningún sábado sin tener problemas con el reglamento de la Institución. Una vez obtenido el permiso, Roberto y otros muchachos adventistas no asisten los sábados a la escuela secundaria pública de la localidad.

Pero una vez que egresa del nivel medio y medio superior, Roberto se traslada a la capital del estado para cursar sus estudios universitarios. En la carrera que él elige, su horario exige que debe tomar algunas materias en sábado ya que no se dan en otro día de la semana. Bueno, pues ahora no está papá a su lado para enfrentar juntos el dilema del día de descanso. Una solución fácil sería asistir a clase los sábados, al fin y al cabo, podría aplicar este pensamiento muy conocido en la filosofía popular: el fin justifica los medios y su responsabilidad ante Dios se disminuye o por lo menos se acalla la conciencia. La otra parte sería, ser congruente con sus principios: respetar el sábado, asistir a la iglesia, participar de las actividades, hacer los arreglos correspondientes en la dirección de su Facultad, ahora le tocaba enfrentar el problema guiado por sus convicciones y su dependencia de Dios.

Finalmente, Roberto decide encarar la situación y hacer los arreglos respectivos para no asistir los sábados a la universidad y buscar una iglesia en donde adorar, como él había aprendido en su niñez y en su adolescencia. No fue fácil obtener su título, pero lo obtuvo y dio testimonio de cómo se puede reverenciar los principios sagrados y ser guiado para servir verdaderamente con un valor moral que lo respaldaba.

Como Roberto, nuestros adolescentes necesitan tener una fe sólida que les acompañe incluso después de dejar la educación adventista. Este fundamento les ayudará a permanecer fieles a Dios en cualquier circunstancia.

Bien podemos recordar las vidas ilustres de los jóvenes que la Biblia menciona como ejemplo de los resultados de la verdadera educación. He aquí una hermosa descripción del libro de la Educación en la página 49.

“La historia sagrada nos ofrece numerosos ejemplos de los resultados de la verdadera educación. Son muchos los personajes destacados cuyos caracteres se formaron bajo la bendición divina y cuyas vidas fueron una bendición para sus semejantes; pues vivieron en el mundo como representantes de Dios. Entre ellos figuran José y Daniel, Moisés, Eliseo y Pablo: dos de los más grandes estadistas, el mayor de los legisladores; uno de los reformadores más fieles; y exceptuando a Aquel que habló como jamás habló hombre alguno, el maestro más ilustre que este mundo haya conocido.” (White, 2013). El principio de la sabiduría es el temor de Jehová.

Los mismos recursos que el Cielo puso al alcance de estos grandes hombres de Dios, están dispuestos para cada hogar y para cada joven que se decide en favor de su Señor. Aunque un joven no ha podido prepararse en una universidad adventista; si él es fiel a Dios y a sus mandamientos, Él le conducirá por el camino correcto.

Author

Me formé en la Escuela Normal como profesor de Educación Primaria y la Licenciatura en Ciencias de la Educación con especialidad en Lengua y Literatura Española, ambas carreras en la Univerdidad de Montemorelos. Tengo estudios de posgrado en Lingüística Hispánica en la Universidad Nacional Autónoma de México. He enseñado en la escuela primaria, secundaria y preparatoria en varias escuelas de la organización de la Iglesia Adventista de Méxixo; así como, en el nivel universitario y en el posgrado en educación en la Universidad de Navojoa y de la Universidad de de Montemorelos. Cumplí funciones directivas en todos los niveles. Actualmente estoy entrando al plan de jubilación que la Iglesia tiene; trabajé 43 años por la gracias de Dios y mi última función fue la dirección de la Facultad de Educación de la Universidad de Montemorelos.

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